¿Qué es el Cristianismo?
Para el cristianismo no es esencial considerarse una religión;
por lo menos una religión como las existentes, con las cuales
tiene en común ciertamente el acto más noble que pueda realizar
el ser humano, como es el de la adoración, es decir, reconocer y
exaltar a Dios como el Creador y Dios Todopoderoso.
Igualmente, tiene en común con el concepto general de religión,
el que sea la suma de relaciones que unen al hombre con Dios.
Pero la definición de religión como compendio de ritos, al efecto
de establecer contacto con lo sagrado y de esta forma obtener
que las divinidades se pongan al servicio del hombre,
satisfaciendo sus necesidades o caprichos (curación de
enfermedades, éxito en una guerra, acierto en un negocio, etc.),
evidentemente no encaja en lo que es el cristianismo. Un
ejemplo de religión de estas características, es la practicada en
el Antiguo Testamento, con la aprobación de Dios. La fidelidad
del pueblo de Israel a Jehová, era premiada con la promesa de
buenas cosechas de aceite, de trigo o extraordinarias
multiplicaciones en los rebaños. Es evidente, que nuestro Señor
Jesús Cristo, no aprueba esta idea para lo que será el
cristianismo.
Las religiones, ofrecen una felicidad: mundanas unas; más
elevadas y espirituales otras. En el cristianismo no ocurre así,
antes bien, lo que se promete es persecución, la negación de sí
mismo, etc.
Las religiones, acogen normalmente a castas sacerdotales, con
algún que otro privilegio a nivel social y a nivel de lo sagrado. El
sacerdote, se considera como intermediario entre el hombre y el
ser superior. En el cristianismo no ocurre así, toda vez todos los
cristianos somos sacerdotes, hecho que elimina la posibilidad de
castas; y además sacerdotes sin posibilidad de intermediación,
puesto que entre Dios y los hombres no hay más mediador que
Jesús Cristo, sumo sacerdote y cabeza de la Iglesia.
Las religiones, tienden al establecimiento de muchos dogmas y
abundante legislación. El cristianismo por el contrario, como
dogma esencial, establece, la inspiración divina de las Sagradas
Escrituras y como legislación, toda ella resumida en el amor:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu
141
alma..." "Amarás al prójimo como a ti mismo." El cristianismo
está basado en la palabra de Dios y en el diálogo permanente
con Dios. El cristianismo va más lejos de la idea clásica de una
religión; es una vida y es una fe. Analizando la respuesta que un día me dí a mí mismo, veo con
claridad, que aún sin dejar de ser cierto cuanto digo, resulta una
respuesta fundamentalmente de contraste, respecto de otras
religiones y en la que no se dice mucho del cristianismo, a pesar
de las frases que aparentemente puedan resultar valiosas y
significativas.
Vuelvo a caer, por enésima vez, en el mismo error. Porque he
abandonado ciertos placeres mundanos y soy miembro de
determinada asamblea, ya me creo estar a salvo de la influencia
del mundo. Al creer que mi mente en todo momento es
totalmente cristiana, igualmente creo que mis reflexiones y
respuestas a cuestiones concretas, siempre serán acertadas y
convenientes.
El sistema del mundo está edificado sobre "voluntad del
hombre", mientras que la vida cristiana ha de estarlo en la
"Voluntad de Dios".
Hay que tener la "mente de Cristo" y ello será posible a través
del conocimiento y obediencia de las cosas que él nos enseña y
ordena por su Palabra. Cuanto hagamos y digamos, debiera
tener la anuencia del Espíritu Santo en la palabra de Dios.
Somos muy propensos a filosofar creyéndonos maestros y
buscamos con demasiada frecuencia aquello que no está escrito. La Palabra de Dios enseña:
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, el conjunto de
bienaventurados: los pobres en espíritu, los que lloran, los
mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los
misericordiosos, los limpios de corazón, los pacificadores, los
que padecen persecución por causa de la justicia y los
vituperados, calumniados y perseguidos por causa del Señor
Jesús Cristo.
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, los cuáles son la sal
de la tierra y luz en el mundo.
142
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, que no se enojan
entre ellos; que no se insultan y que son incapaces de dirigirse a
Dios si previamente no se han reconciliado con su hermano o
puesto de acuerdo con su adversario.
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, que no adulteran en
su corazón por mirar a una mujer codiciándola; que no repudian
a sus mujeres a no ser por causa de fornicación; que no juran, ni
toman el nombre de Dios en vano, siendo su hablar: ¡Sí, sí! y
¡No,no!.
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, que no resisten a los
malos y que cuando son heridos en una mejilla presentan la otra;
que cuando los ponen a pleito por una túnica, también ceden la
capa; que cuando los obligan a llevar una carga durante una
milla, la llevan dos; que cuando les piden dan y no rehúsan
aquello que les tomen prestado; que aman a sus enemigos; que
bendicen a los que le maldicen; que hacen bien a los que le
aborrecen; y que oran por los que le ultrajan y persiguen.
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, que guardan de hacer
la justicia delante de los hombres para ser vistos de ellos; que
cuando dan limosna lo hacen en secreto, para no ser alabados
de los hombre; que cuando oran no son como los hipócritas que
aman orar en pie en las iglesias y en las esquinas de las calles
para ser vistos de lo hombres, sino que entran en su aposento y
cierran su puerta, orando al Padre en secreto y no usan de
vanas repeticiones creyendo que por su palabrería serán oídos.
Cristianismo, es el conjunto de cristianos, que cuando ayunan,
ungen sus cabezas y lavan sus rostros para no mostrar a los
hombres que ayunan; que no hacen tesoros en la tierra donde la
polilla y el orín los corrompe, y donde los ladrones minan y
hurtan, sino que se hacen tesoros en el cielo; que no sirven a
dos señores, pues saben que no es posible servir a Dios y a las
riquezas; que no se afanan en que han de comer o beber,
sabiendo que Dios proveerá para sus necesidades; y que no
juzgan a sus hermanos, pues saben que con el juicio y medida
con que juzguen serán juzgados. Hemos leído una respuesta en palabras persuasivas de humana
sabiduría, y hemos leído un pequeño esbozo de lo que dice la
143
Palabra de Dios.
Ahora cabe preguntarse:
¿Nuestra posición actual como cristianos, a cuál de las dos
respuestas se aproxima más?
¡He aquí la cuestión!. Porque pudiera ser, estuviéramos
moviéndonos más en palabras persuasivas de humana sabiduría
que en el poder del evangelio. Repito, hemos abandonado
ciertas costumbres del mundo, somos miembros de una
asamblea o iglesia y estamos convencidos de andar en el
Camino.
¿No será quizás que andamos en los dos caminos
y no nos hemos percatado de ello?
Yo creo, que los cristianos debemos ejercitarnos en el
autoexámen.
(2ª Corintios 13:5) "Examinaos a vosotros mismos si estáis
en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a
vosotros mismos que Jesucristo (Jesús Cristo) está en
vosotros a menos que estéis reprobados?"
¡No nos engañemos, porque a Dios, no se le puede engañar!
Por tanto, examinemos cual es nuestra posición y demos
gracias a Dios si es que andamos por el buen camino, y si no es
así, arrepintámonos y pidamos a Dios nos ayude a caminar con y
en el Señor Jesús Cristo, el cual es, el camino, la verdad y la
vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario