Pues bien. Asi lo entiendo yo: GRACIA DE DIOS, me ha sido dada completa en Cristo, por la misericordia del Dios y Padre. Ahora bien, yo no puedo añadir nada a esta GRACIA DIVINA RECIBIDA POR LA FE EN CRISTO Y POR CRISTO. Lo que hace la plenitud de la GRACIA DE DIOS EN MI, Y POR MEDIO DEL SACRIFICIO EXPIATORIO DE CRISTO,, que esta GRACIA DIVINA, me infunde el Poder del Espíritu de Dios, en Verdad y en Justicia, para vivir como nueva criatura, nacida de nuevo por el Espíritu Santo de Dios, el cual no se da por medida; y a partir de ese entonces, debo crecer hacia la misma estatura de Cristo, morando en mi por la Fe en mi Salvador Personal. Y esta obra de Gracia en mi, me lleva a apartarme de mi vana manera de vivir, vivir en el Espíritu de la Verdad de Dios cada día, y que según Romanos 12:1-2, me dice, que debo cada día examinar, aprender a crecer, a fortalecerme espiritualmente delante de Dios y delante de los hombres: SAL Y LUZ EN MEDIO DE LAS TINIEBLAS, crucificar cada día mi carne de pecado, luchar contra el viejo hombre, el cual está viciado por los deseos vanos y del sistema influyentes de Satanás, y del espíritu de rebeldía contra las leyes de Dios. Gálatas 2:20, no vivo yo, más vive Cristo en mi. LA GRACIA ES COMPLETA, una vez recibido el perdón de mis pecados, mi viejo hombre ha muerto. He nacido de nuevo, para desarrollarme como un discípulo de Jesús Cristo, e hijo engendrado de Dios por su Santo Espíritu. Romanos, 8:11, y Romanos 8:1, me dice: YA NO HAY CONDENACIÓN PARA LOS QUE ESTÁN EN CRISTO. Porque la Ley del Espíritu en Cristo, me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 6:23, porque yo era un pecador sin remisión de pecados. Romanos 3:23; pero, venida la GRACIA Y EL AMOR DE DIOS, por cuanto era pecador, Cristo murió por mi. Romanos 5:8, me ha hecho libre y acepto en el Amado de Dios, su Hijo Jesús el Cristo. Y mantengo el establecimiento de esta GRACIA, COMO DON DE DIOS, mientras no caiga de la misma, por pecar, por rebeldía, o por hacer inmunda la sangre de Cristo, jamás podría ser ya levantado, sino aniquilado, destruido, y destituido de la Gloria del Padre Altísimo. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario